Bienvenidos al blog original donde subiré los capítulos de mi fanfiction "Corazón a prueba de Balas".
Os agradezco a todos vosotros lectores, ¡me hes de inspiración que vosotros gustéis de ella!

viernes, 7 de enero de 2011

Capítulo 3 Parte 3/4: Aprendiendo a conocerte.

    -P-perdón que aparezca de este modo - dijo avergonzado - quería ver que te sucedía pero... si quieres me voy.
    -¡No! - respondí - quédate, no me molesta tu presencia, quien me molesta es otra.
    -¿Otra, quién? . preguntó sentándose a mi lado.
    -No importa, el hecho es que estás aquí, y eso hace que me olvide de todos mis problemas - dije sonriendo.
    -¿En serio?
    -Bueno, eres la única persona la cual considero amigo, porque Joanna... - bajé mi cabeza.
    -Qué lindo que me consideres tu amigo, pero ¿qué ocurre con Joanna? - preguntó.
    -Ya no somos amigos.
    -¿Ah no? - respondió impactado - ¿por qué, Frankie? ustedes siempre fueron muy unidos.
    -Sí pero eso se terminó - dije parándome.
   -Sí quieres puedes contármelo, aquí estoy para lo que necesites, amigo - dijo tocando mi espalda y sonriendo.
   -Muchas gracias, Gee, pero prefiero guardármelo... por favor, no te sientas mal - dije - no es que desconfíe de ti, pero es un motivo muy desagradable, que no me parece apropiado decirlo.
    -No te preocupes, te entiendo - respondió - pero, siempre contarás conmigo, siempre.
    -Te lo agradezco, Gee - dije sonriéndole - no sabes lo bien que me hizo conversar contigo.
    -No hay problema - respondió sonriendo - dime, ¿harás algo esta noche?
    -No... - respondí entusiasmado - ¿por qué?
    -Bueno... yo con Alex y un par de amigos jugaremos ajedrez en el living de la casa, ¿quieres ir?
    -No sé jugar ajedrez...
    -No hay problema, yo te enseño - respondió guiñándome un ojo.
    -Está bien, si es así, acepto - dije sonriendo. No puedo creerlo, Gerard y yo, ¿amigos? ¡rayos, sí! cada vez estamos más cerca de algo... aunque no sea seguro, nada pierdo con intentarlo. 
    -¿Volvemos? - dijo Gerard.
    -No... no quiero volver, no aún... si quieres irte, no hay problema.
  -¿Por qué querría irme? me quedo contigo, sabes, es increíble lo bien que me siento cada vez que charlamos - dijo mirándome - siento como si fuésemos amigos de la niñez, ¿te he dicho lo bien que me caes?
    -De hecho, sí - respondí - pero no hay problema que me lo digas de nuevo, y yo, ¿te he dicho lo tanto que te amo? 
    -¿Me amas? - dijo curioso.
    -Sí, bueno, no - demonios, ¡lo dije sin pensar! - es decir, a mis amigos, les digo que los amo pero eso es decir te quiero, ¿entiendes? - dije riendo nervioso.
    -Ja,ja,ja sí entiendo - rió - pues siendo así, yo también te amo ja,ja,ja.
    -¡Genial! ja,ja,ja - respondí aliviado.
    -¿Y qué quieres hacer ahora? - preguntó.
    -¿Ahora? - respondí.
    -Sí, no lo sé... dar unas vueltas, o seguir hablando.
    -Dar vueltas... espera, ¿cómo daremos vueltas sin siquiera conocer la ciudad bien?
    -Tienes razón... - dijo pensativo - ¿hablamos?
    -Sí, me parece buena idea - respondí sonriendo - pero, espérame aquí, no tardo.
    -¿A dónde vas?
    -Espera... - respondí. No estaba dispuesto a pagarle su tiempo a Gerard por haberme escuchado con más cosas para escuchar, así que me decidí por recompensarlo con su golosina favorita, helado de chocolate.
    -¿Me da dos helados de chocolate, por favor? - le dije a la chica de los helados.
    -Enseguida. Por cierto, ese dato me lo conseguí gracias a su perfil en la internet, tantas veces lo visité que acabé memorizándolo.
    -Aquí tiene - dijo entregándome los helados.
    -Gracias. Ojalá a Gerard no se le ocurra preguntar como supe que era su golosina predilecta.
  -¿Helados? - dijo sonriendo - ¡Oh, Frank, los helados de chocolate son mis favoritos! ¿Cómo lo adivinaste? - preguntó sosteniendo su helado. Sabía que lo preguntaría.
   -Pues... ¡no lo sabía! da la casualidad que amo el chocolate, así que pedí de chocolate - respondí nervioso.
    -Wow, pues muchas gracias, Frankie.
    -De nada - respondí - y dime, ¿pudiste descifrar la razón de tu sueño en la playa?
    -Ah bueno, sí... creo haberle dicho a Mikey, mi hermano, que cuando regrese a casa jugaremos cartas en la playa, y pues me quedé con esa frase... y lo soñé, ¿qué curioso no? - dijo nervioso.
    -Sí, muy curioso - respondí - pues me alegro que le hayas encontrado una explicación, Gee.
    -Sí, yo también me alegro - dijo - cambiando de tema, bonita chaqueta, ¿dónde la compraste?
    -¿Mi chaqueta? - respondí - bueno, a decir verdad, me la regalaron en mi cumpleaños.
    -¿En serio? invitaré a esa persona a mí cumpleaños entonces, a ver si me da una igual, ja, ja, ja.
    -Ja,ja,ja sí, es buena idea - respondí riendo - oye Gee, ¿te puedo hacer una pregunta?
    -Claro.
  -¿Qué opinas de Joanna? - pregunté un poco preocupado por la respuesta - es que, no sé, me da curiosidad saberlo.
    -Bueno... no es mi tipo - confesó - creo que es demasiado invasiva, ¿comprendes? no me gusta la gente así, me gustan las personas tranquilas, y que te entiendan sin espiar ni invadir tu espacio privado, al menos que yo le permita invadirlo - dijo en tono pícaro.
    -Ja,ja, tienes razón - dije riendo.
    -¿Y qué hay de tu amor ideal? -preguntó.
    -¿Mi amor ideal? amm... que sea sencilla, divertida y romántica.
    -¿De verdad? - respondió - eso suena bien, pero dudo que encuentres a una chica así, sabes, es muy difícil encontrar a alguien realmente especial y que valga la pena hoy en día.
    -No lo creo, es más, estoy convencido de que ya encontré a alguien así.
    -¿Quién es?
    -N-no la conoces, es... una amiga de China.
    -¿China? veo que te gusta lo oriental - dijo riendo.
    -Bueno no exactamente lo oriental... pero me gusta la comida china.
    -Ja,ja,ja, ¡cool! yo amo la comida china.
    -¿En serio? qué bien - respondí aún más nervioso. No debí tocar este tema.
    -Oye, ¿me esperas un segundo? averiguaré donde hay un baño, no he orinado desde que me desperté, y temo acabar como un bebé, tu sabes, con el pompis mojado - dijo riendo.
    -No hay problema, aquí te espero - respondí sonriendo. Gerard resultó ser mejor de lo que creía, y lo que es mejor, me da la satisfacción de que Joanna no es su estilo. Esto será mejor de lo que creí. Poco a poco nos vamos haciendo mejores amigos, y quién sabe, ¡en una de esas le digo toda la verdad! no... aunque suena excitante, es demasiado rápido pensar en eso. Mejor dejaré que las cosas pasen, no vaya a ser que lo ahuyente por lanzado.
Continuará...
    

No hay comentarios:

Publicar un comentario