No puedo creer que haya besado a Frank. Me dejé llevar por un impulso sin sentido, ¿o tuvo sentido? Rayos, ¡no sé que hice! Pero algo estoy sintiendo, de lo cual estoy bastante seguro... algo me sucede con él, y debo averiguarlo. Han pasado muchas cosas raras, sueños extraños, sentir que mi estómago se revolvía, y ahora el beso. Esto está volviéndose cada día más confuso. Sí él me respondió besándome también, ¡entonces le gusto! además, ahora que lo pienso, cuando le pregunté sobre el dibujo, ¿cómo supo que pensaba en que eran nuestras iniciales? Eso lo delató prácticamente, algo le sucede a él también. ¿Debo preguntarle o mejor permanezco en silencio? No sé qué hacer. Aunque yo no tengo derecho a preguntarle esas cosas porque en el fondo, estoy sintiendo lo mismo, incluso el beso... me gustó mucho. Pero esto es demasiado extraño, ¡apenas nos conocemos bien! y... y ya siento cosas. Pero esto no puede suceder, no puedo amarlo, ni él a mí. ¿Por qué debería Frankie sentir algo por mí? No le he dado razones, sólo ser amable... y decirle que lo quiero mucho... Pensándolo bien son buenas razones para que me quiera, ¡pero no debe suceder! ¿Qué pensaría Alex de esto, y Joanna? de todos modos nunca me importó la opinión de los demás. Tengo que pensar todo esto muy bien, antes de hacer cualquier cosa, antes de decir algo o de pensar en cualquier cosa.
Siento que hoy me desperté feliz, y... ¿enamorado quizá? no... sólo es una pequeña confusión. Creo que será mejor evitarlo por completo, sí. Por lo menos mientras decido que hacer.
-Gerard, ¿qué te pasa? - preguntó Alex.
-¿A mí? no me pasa nada.
-¿Estás seguro? mira que ayer saliste corriendo detrás del faggot ese.
-Alex, te lo advierto - contestó volteando la cabeza en tono enojado - mientras estemos conviviendo con él, y especialmente enfrente de mí, mejor ahórrate tus comentarios o sino me provocarás que te golpee, y vaya que ayer me moría de ganas de molerles la cara a todos.
-Ay, no es para tanto, Gee - respondió riéndose - sólo fueron un par de bromas lo que dije.
-Pues sí eso es bromar, eres el peor comediante del mundo - dijo abrochándose los tennis.
-Gerard...
-¿Qué?
-¿Cuándo se casan?
-¡Cállate, imbécil! - respondió enojado - te mueres de envidia al saber que he encontrado a alguien mejor que tú.
-¿Mejor que yo? - respondió con una sonrisa diabólica - esa cosa no se compara conmigo.
-Pues fíjate, que sí - dijo satisfecho - en todo aspecto es mejor que tú.
-Bueno, eso dices tú, pero ningún chico besa tan bien como yo - dijo con orgullo - na-die.
-¡Y en ese aspecto él también es el mejor!
-¿QUÉ?
-¡Como lo oíste!
-¿SE... BESARON?
-...¡Por supuesto que no! - respondió Gerard nervioso.
-Eres una persona extraña, Gerard, ¿lo sabías? muy extraña.
-Sí, lo sé.
-Mira, dejemos la discusión de ese... de Frank, para otro momento - dijo Alex - ¿adivina qué?
-¿Dejarás de ser tan insoportablemente amargado?
-No - respondió con cara de enojo - ...¡Éste fin de semana habrá fiesta en el club "Zebra"!
-¿El club qué?
-¡El club Zebra! Es el mejor de la ciudad.
-Qué bien.
-¿Irás?
-No lo sé, depende de cómo me sienta... quizá me enferme.
-¡Vamos! no digas tonterías, tienes que ir, ¡todos iremos!
-¿Tú lo organizaste?
-No... pero yo doy los nombres de mis invitados, y tú estás anotado.
-Gracias - respondió Gerard sonriendo - pero... - dijo poniéndose serio - ¿y Frank?
-¿¡Puedes dejar de pensar en él por un instante!? - dijo Alex frustrado - Dios, ¡te juro que cada día me convenzo más de que hay algo entre ustedes dos!
-Haya o no haya algo entre yo y Frank, no es tu problema.
-Vaya, vaya, vaya... - dijo Alex sorprendido - ¿entonces sí hay algo?
-¡NO!
-Como digas.
-La cosa es que, ¿lo invitarás o no?
-Está bien - respondió - pero tiene su costo.
-¿Cuál estúpido costo? - dijo Gerard enojado.
-Veras... todos los invitados tendrán una bebida y una porción de comida a su disposición...
-Okay, ¿entonces?
-Pero Frank no recibirá nada.
-¡¿Qué?!
-¿Aceptas o no?
-Rayos... - dijo Gerard frunciendo el ceño - está bien, Alex, acepto.
-¡Genial! - respondió Alex sonriendo - te veo allá entonces.
-Seguro...
-Iré por mi desayuno, ¿traigo el tuyo? - preguntó levantándose.
-Como quieras - respondió Gerard peinándose.
-Bien, ya regreso - dijo Alex saliendo del cuarto.
¿Voy a ver a Frank ahora o no? ...Voy a esperar a que termine de desayunar... no quiero incomodarlo. Sirve de que yo desayuno también y no me enfrento a una crisis de nervios con la panza vacía.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario