Wow, todo fue tan mágico... aun no puedo quitarme de la cabeza sus suaves y exquisitos labios. Me parece que algo le sucede a Gerard, algo parecido a lo que a mí me pasa. ¡No tuve que tomar yo la iniciativa de besarlo, él la tomó por sí sólo! No cualquiera haría eso. Me ha defendido muchas veces, y no fue necesario tener una gran amistad con él desde la infancia para lograr esto, esto que... cada día me confunde más y más... no me refiero a mis sentimientos, sino a los de Gee. Alex ha insinuado muchas cosas con su manera de comportarse, como si tuviese conocimiento de cosas que yo no sé. Espero no llevarme una gran desilusión con todo esto, porque en verdad esto que siento es muy profundo.
-¿No vas a comer, Frankie? - preguntó Jo mirando mi desayuno.
-¿Eh? claro que voy a comer - respondí.
-Pues llevas diez minutos navegando en tus pensamientos, mirando al piso, pero menos comiendo.
-Lo siento, es que estaba esperando a tener un poquito de más ganas de comer... no quiero comer sin deseos - me excusé. Creo que entre tanto pensar y pensar, el tiempo pasó y no le dí atención a mi emparedado.
-Sabes, ayer que Gerard nos dio las buenas noches en el comedor, noté en su rostro una expresión alegre, como si algo maravilloso le hubiese pasado - dijo masticando su sándwich - ¿sabes que cosa le pasó?
-No tengo la menor idea - respondí pensándolo con ilusión - ¿y tú que hacías en el comedor?
-Pues si no mal recuerdo, te dije que bajaría a charlar con Claudia cuando volviste de tu berrinche.
-Ah sí, me acuerdo.
-Por cierto, ¿me explicarás de una vez por todas la razón de ese berrinche? - preguntó curiosa.
-Disculpen... ¿interrumpo algo? - dijo Gerard asomándose por la puerta.
-¡Hola Gerard! - dijo Joanna parándose mientras corría para abrazarlo.
-H-hola, Joanna - respondió un poco incómodo con el abrazo - Hola, Frank.
-Hola, Gerard - respondí con una leve sonrisa.
-Frank, ¿podríamos hablar? - dijo Gerard mirándome.
-Claro - respondí un poco nervioso. ¿Será que quiere hablar del beso de anoche?
-En privado - dijo Gerard mirando a Joanna insinuando que se fuera.
-¿Qué? - respondió Jo enojada - digo... ¡claro, Gergito! - dijo saliendo del cuarto.
-Qué cursi sonó eso de "Gergito" - dijo Gerard riendo sentándose de mi lado.
-Lo sé - respondí sonriendo - ¿de qué quieres hablar?
-Bueno... te quería pedir disculpas por lo de ayer, yo...
-¿Por el beso?
-Sí - respondió Gerard nervioso - no fue mi intención hacerte sentir incómodo... lo que pasa es que...
-No, Gerard - dije sonriendo - no me incomodaste en lo absoluto.
-¿A no? - respondió sonriendo.
-Para nada.
-Qué bien - dijo ruborizándose.
-Te diré algo... - dije entusiasmado pero a la vez nervioso. ¿Le digo o no le digo que me fascinó el beso?
-Dime - dijo emocionado.
-Yo...
-¿...Tú?
-Yo... me enamoré...
-¿Te enamoraste? - dijo emocionado y sonriendo.
-Sí... d-de la ciudad, es preciosa, ¿no lo crees? - dije sudando de los nervios.
-Oh... - respondió con aire de decepción - sí, es muy bonita.
-Sí... - dije mirando al suelo. ¡No sabía que hacer! Estaba tan nervioso que sentía mis manos derretirse.
-¿Sabías que habrá fiesta en el club Zebra el viernes? - comentó mirándome.
-No, no sabía.
-Estoy invitado, o bueno, más bien estamos invitados.
-¿Yo? - dije sorprendido.
-Sí - respondió - le dije a Alex que te anote en la lista también.
-Oh, Gerard - respondí sonriendo - gracias, pero, ¿por qué yo?
-¿Qué es de una buena fiesta sin un buen amigo? - dijo sonriendo.
-Qué lindo de tu parte - respondí sonriéndole - gracias.
-De nada - dijo Gee sonriendo.
-Imagino que a Alex no le agradó mucho la idea...
-De hecho no, pero ya sabes, siempre logro convencerlo.
-Ja,ja, lo sé - dije riendo - oye y me parece raro que haya aceptado así como así nada más.
-Bueno, me impuso un pequeño costo.
-¿Qué cosa? Gerard, si te pidió a cambio algo que no puedas darle, olvídalo, no es necesario que vaya.
-No, no, nada de eso - respondió.
-¿Entonces cuál fue el costo? - pregunté curioso y a la vez, enojado con Alex, ¿cuándo dejará de ser tan insoportable y odioso conmigo? Que yo sepa nada malo le he hecho para que se comporte así.
-No recibirás el beneficio de tener bebida y comida.
-¿Qué? - respondí enojado - pero bueno, no importa.
-No, claro que no - dijo pensativo - idearé la manera de conseguir que recibas eso, ya lo verás.
-No, Gee - dije incómodo - no importa, lo que importa es ir, nada más.
-Sí... - dijo.
-Oye, Gerard... - dijo Alex entrando al cuarto - oh... hola, Frank Iero - dijo mirándonos, en especial mirándome a mí con una mirada de desprecio.
-¿Qué necesitas? - preguntó Gerard.
-Nada, vengo a decirte que nuestra habitación hará una pequeña charla entre nosotros ahora.
-Sí, ya voy.
-Ahora, Gerard - dijo mientras todavía me dirigía una mirada de odio.
-No importa, Gee, anda - respondí mirándolo a Alex enojado - luego seguimos conversando.
-Está bien - dijo Gerard sonriéndome - hasta pronto - me dijo parándose.
-Adiós, Frankie - dijo Alex con una sonrisa forzada.
-Adiós - respondí sin emoción ninguna, bueno excepto por una, rabia. Qué lindo de parte de Gerard por lo que hizo. Estoy fielmente convencido de que cada día me enamoro más y más de él. Hablar con él siempre es maravilloso, pero me hizo olvidar de mi desayuno una vez más, ahora tendré que comerlo frío, rayos.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario