Bienvenidos al blog original donde subiré los capítulos de mi fanfiction "Corazón a prueba de Balas".
Os agradezco a todos vosotros lectores, ¡me hes de inspiración que vosotros gustéis de ella!

jueves, 6 de enero de 2011

Capítulo 3 Parte 1/4: Aprendiendo a conocerte.

...Prometo amarte siempre, eternamente hasta que muera... Yo también prometo amarte sin importar las circunstancias, aunque el destino nos separe, mi corazón te pertenece... Te amo... Abrázame, por favor...
    -¡NOOOOOOOOOOO! 
    -¡Gerard! ¿Qué te sucede? ¡Estás sudando! 
    -¿Qué me pasó? ¿Qué sucedió? Te juro que...
    -Te juro que no sé lo que te pasa, ni lo que sucedió.
    -Alex, Alex soñé con... Iero.
    -¿Qué? Hablas de Frank Iero, supongo, ¿no?
    -Sí... fue extraño.
    -Cuéntamelo, a ver.
    -Y-yo estaba en... en un lugar, que no conocía y... y Frank, Frank me decía cosas muy extrañas... sí...
    -¿Qué tipo de cosas?
    -Me decía... te amo, ¡pero no sé por qué lo decía!... lo más bizarro es que yo le decía lo mismo y... luego nos abrazamos... ¡y me desperté!
    -¿Por qué nunca me lo dijiste?
    -¿Decirte qué?
    -Qué te gustaban los hombres.
    -¡¡No, no y no, no me gustan los paquetes, amo los traseros femeninos y todo eso!!
    -Puede que seas bisexual...
    -Oh por amor de... ¡ESTÁS LOCO! no soy gay, no me gustan los hombres, d-de verdad...
    -Mira, sino te gustan, entonces explícame por qué soñaste eso, anda.
    -Ya te lo dije Alex, no sé por qué soñé eso, no lo sé... Créeme que soy el más interesado en saberlo.
    -¿Sabes qué? Averígualo tú solo, yo no sé nada de eso... Sí me disculpas, voy a desayunar.
    -Sí, está bien... 

    Jamás me desperté tan hambriento como hoy. No sé si fue por sólo haber comido un malvavisco anoche, ¡pero tengo ganas de comerme un supermercado entero! bajaré a ver que hay para desayunar.
    -¿Quieres que te traiga algo, Jo? - dije mirando la cama superior.
    -No. Los unicornios no existen... - respondió Joanna entre dormida y despierta. Creo que no soy el único despistado.
    -Eh, okay... Ya vuelvo. Bajé las escaleras y fui al comedor para echar un vistazo a lo que había... Sándwich de atún con mayonesa, pan con queso y un vaso de leche... nada de esto me gustaba, así que opté por un jugo de naranja con un sándwich de pollo. No esperé más y volví a mi habitación con la panza deseado desayunar de una vez.
    -¡Oye! - exclamó una voz baja en la habitación cuatro.
    -¿Me hablas a mí?
    -Sí, ven... soy yo, Gerard.
    -¿Gerard? - respondí curioso y ansioso al mismo tiempo - ¿qué pasa?
    -Necesito preguntarte algo... es un poco loco quizá pero necesito preguntártelo.
    -Claro, ¿qué quieres preguntarme?
    -Por cosas de la vida... ¿no soñaste con algo? - preguntó tímido.
    -¿Algo como qué? - pregunté. No entendía a que quería llegar Gee.
    -Esque... bueno, algo como fuera de lo común.
    -Amm, a decir verdad, al menos esta noche no, ¿por qué la pregunta?
    -No, esque yo soñé algo realmente fuera de lo común - dijo mirándome.
    -¿En serio? ¿Y qué fue eso tan fuera de lo habitual? si se puede saber - pregunté intrigado. ¿Acaso soñó con Batman o con unicornios como Joanna?
    -Bueno soñé...
    -¿Qué soñaste, Gee?
    -Soñé que... que mi hermano y yo jugábamos cartas en... la playa, sí - dijo en un tono aliviado - y eso me pareció muy extraño como para soñarlo así como así, ¿sabes? fue demasiado raro...
    -Ya... comprendo lo "extraño" de tu sueño, vaya que lo comprendo - dije un poco decepcionado. Creí que había soñado algo verdaderamente fuera de lo común. Uno más en la lista de los que andamos en la luna.
    -Mira, creo que deberías analizar bien tu sueño y... y descifrar por qué tu hermano y tu estaban tirando cartas al Sol - contesté parándome - y cuando lo tengas, me lo comunicas, ¿te parece? - dije sonriendo.
    -Sí, eso haré - contestó con la mirada pensativa - gracias por escucharme.
    -No hay problema Gerard - contesté sonriendo - por cierto... tienes puesta la camiseta al revés.
    -¿En serio? - dijo mirándose el torso - Oh Dios mío, gracias por avisarme.
    -Ja,ja,ja, de nada... iré a comer - dije caminando hacia mi habitación.
    -Buen provecho, Frankie - dijo sonriendo.
    -¡Gracias! - contesté sonriéndole. Gerard actuó de forma extraña... ¿Qué le habrá sucedido? Espero que esté bien. Dios tanta charla me dio más hambre de la que ya tenía.
Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario