-¿A dónde vas? - preguntó Alex.
-Voy a llevarle un vaso de agua a un amigo - contesté.
-¿Qué amigo? No me digas que es Gerard, esa no te la creo.
-De hecho, no - dije enojado - ¿por qué dices esas cosas?
-¡Já! ¿Te parece poco? Encima de todo pretendes que les crea el cuentito de que "son amigos", por favor.
-¿De qué hablas? ¡No entiendo tus estúpidos comentarios, Alex!
-Deja de hacerte el desentendido, ¡sabes perfectamente lo que piensa y siente Gerard sobre ti!
-¿Qué? Alex... - dije confundido - en serio, no sé de qué me estás hablando.
-Oh... espera, ¿en serio no sabes? - respondió levantándose - no puedo creerlo.
-En serio no sé de qué me estás hablando, ¿a qué te refieres?
-No entiendo cómo no te has dado cuenta de... escucha, ¿Gerard te comentó sobre su sueño?
-Sí - respondí - me contó que soñó con su hermano Mikey... sí, ¿qué tiene eso que ver?
-¿SU HERMANO MIKEY? Já, ¡es una farsa! Ese idiota soñó contigo, Iero.
-¿Conmigo?
-Sí - respondió - ¿no te contó que...?
-¡¿Que qué?!
-No soñó con ningún hermano, soñó que se besaban ustedes dos, y se decían cosas románticas.
-¿QUÉ?
-¿No te parece extraño que siempre te esté defendiendo? De hecho, yo no quería invitarte a la fiesta, pero él me insistió para que vayas.
-Pero...
-Y eso no es todo. Siempre te ha estimado para cualquier cosa, ¡ha sido capaz de enfrentar a sus amigos por tu culpa! Gerard obviamente siente algo por ti, ¡yo lo sé! Ha insinuado muchas cosas, sentimientos que sólo él sabe.
-N-no sé que d-decirte...
-Sí puedes decirme una cosa... admite que lo amas.
-¿Y-yo? ¡Por supuesto que no!
-¡Basta de ser un imbécil mentiroso, dilo de una vez!
-¡Está bien! Sí, lo amo con toda mi alma.
-¡LO SABÍA! Gerard y tú tienen algo, son un par de mentirosos sin escrúpulos.
-¡Cállate! Más bien tú eres el imbécil entrometido aquí, ¿qué rayos te importa lo que hagamos? Es nuestra vida, ¡y podemos hacer lo que se nos venga en gana, te guste o no te guste! ¿Comprendes?
-Estás en lo cierto, engendro - respondió Alex mirando en menos a Frank. - No tengo por qué meterme en sus miserables vidas, pero vivimos en un mundo libre, ¡así que puedo entrometerme en lo que yo quiera!
-¿Sabes algo? Hablar contigo es repugnante, es admirable que Gerard te haya aguantado por tanto tiempo siendo que eres un completo idiota - dije enojado - ohh... ¡lo siento! Me acordé que de tan insoportable que eres, sólo te queda Gerard, y bueno... le das lástima y no te quiere dejar solo, te entiendo.
-¡Púdrete! - gritó Alex saliendo del cuarto furioso - ¡qué pena que no pueda cancelar tu suscripción a la fiesta, con gusto lo haría! - dijo bajando las escaleras.
-Mal por ti, porque hoy - respondí entre suspiros - ...hoy Gerard y yo estaremos juntos - dije en voz baja, pensando y anhelando el momento de ir a la fiesta.
-¡Frankie! - gritó Jo entrando a la habitación - acompáñame a comprar ropa.
-¿Comprar ropa, para qué? - respondí frotando mi pelo.
-¡Para la fiesta! Vamos, sirve de que te compras algo tú también - dijo Jo tomándome de la mano.
-Como quieras - respondí saliendo del cuarto.
Continuará...
-¡LO SABÍA! Gerard y tú tienen algo, son un par de mentirosos sin escrúpulos.
-¡Cállate! Más bien tú eres el imbécil entrometido aquí, ¿qué rayos te importa lo que hagamos? Es nuestra vida, ¡y podemos hacer lo que se nos venga en gana, te guste o no te guste! ¿Comprendes?
-Estás en lo cierto, engendro - respondió Alex mirando en menos a Frank. - No tengo por qué meterme en sus miserables vidas, pero vivimos en un mundo libre, ¡así que puedo entrometerme en lo que yo quiera!
-¿Sabes algo? Hablar contigo es repugnante, es admirable que Gerard te haya aguantado por tanto tiempo siendo que eres un completo idiota - dije enojado - ohh... ¡lo siento! Me acordé que de tan insoportable que eres, sólo te queda Gerard, y bueno... le das lástima y no te quiere dejar solo, te entiendo.
-¡Púdrete! - gritó Alex saliendo del cuarto furioso - ¡qué pena que no pueda cancelar tu suscripción a la fiesta, con gusto lo haría! - dijo bajando las escaleras.
-Mal por ti, porque hoy - respondí entre suspiros - ...hoy Gerard y yo estaremos juntos - dije en voz baja, pensando y anhelando el momento de ir a la fiesta.
-¡Frankie! - gritó Jo entrando a la habitación - acompáñame a comprar ropa.
-¿Comprar ropa, para qué? - respondí frotando mi pelo.
-¡Para la fiesta! Vamos, sirve de que te compras algo tú también - dijo Jo tomándome de la mano.
-Como quieras - respondí saliendo del cuarto.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario