Por favor, que alguien me pellizque si estoy soñando. ¿Será cierto todo lo que me dijo Alex? Es difícil creerle a alguien que por mucho tiempo te ha odiado, especialmente cuando un día antes, te maltrata. Esto cada vez me está consumiendo más y más en el deseo por saber la verdad. Esto... se me está saliendo de las manos, no pienso en otra cosa que no sea Gerard, no siento otro aroma que no sea el de Gerard y no sueño con otra cosa que con Gerard. Mi mundo, mi vida, mi esperanza gira en torno a él. No sé cómo surgió todo esto en apenas una semana, aunque desde antes yo ya sentía muchas cosas. Pero, él no. ¿Acaso esta cercanía provocó que Gerard me viera con otros ojos? No me importa el tiempo que se tome Gerard para que de una vez por todas estemos juntos, con tal de estar juntos, aunque sea por un minuto, podría esperar toda una vida...
-¿Qué opinas de este vestido? - preguntó Joanna mirándose al espejo - ¿Frank? ¡Frank! - gritó sacudiéndome.
-¡¿Qué?! - respondí saliendo de mis pensamientos.
-Te pregunté por tu opinión sobre este vestido, ¿es lindo no?
-Sí - respondí tratando de volver a mis profundos pensares - todos están bonitos.
-No es cierto. Frankie, ¿qué te pasa? - preguntó mirándome con recelo - pareces estar en otro mundo.
-Perdóname, es que... he visto un par de zapatos muy bonitos, y me quedé con el gusto de probármelos - dije inventando una excusa. La verdad que dar opiniones a chicas sobre ropa, me resulta muy aburrido.
-¡Hubieras dicho antes! Toma - dijo acercándome billetes - compra los zapatos que tú quieras.
-¿Tanto? - respondí mirando la cantidad de dinero que me dio - no es necesario, yo ya tengo con que.
-Bueno - dijo aceptando el dinero de vuelta - estaré aquí por si acaso.
-Okay - respondí. Salí del área de ropa femenina para buscar la de los zapatos. La verdad me sentía perdido dentro de esa tienda. Era demasiado grande, habían secciones de trajes masculinos y femeninos, zapatos, utensilios personales y hogareños, ropa interior, electrónica, había de todo. Hasta que por fin encontré la parte que buscaba. Habían botas estilo cowboy, sandalias, tennis de todas las marcas... un poco de todo.
-¿Quiere que le muestre otro modelo? - preguntó la señorita que atendía a un cliente en el probador.
-Sí... me gustaría algo menos formal, pero bonito - respondió el cliente. Su voz me sonó muy familiar, así que sin que se diese cuenta, miré por debajo del probador. Lo único que pude distinguir fueron sus piernas - que eran bastante bonitas, por cierto - aunque no conozco las piernas de ninguno de mis compañeros de viaje. Me sentí mucho más intrigado por saber de quién eran esas piernas - ya sé, suena pervertido, pero no lo es. - Me alejé para esperar a que saliera, y así descubrir quién era. Pero claro, Frank es tan estúpido que se atascó entre la ropa, y por resultado, se cayó todo el colgador de trajes masculinos encima mío, ¡qué estúpido y descuidado soy! No lo puedo creer.
-¿Señorita? - dijo asomándose el cliente - ¿se encuentra bie-? - cortó la palabra de golpe - ¡¿Frank?! ¿Qué rayos haces allá abajo? - preguntó asustado.
-¡¡¡Gerard!!! ¡¡¡N-no es l-lo q-que p-piensas!!! - dije apurado mientras me sacaba los sacos de encima - y-yo estaba mirando las faldas y, ¡Ayyyy! No, ¡FALDAS NO! ¡Yo estaba mirando las casacas y me atoré y todo se cayó y fue mi culpa, Y PERO FUE SIN QUERER!
-¡¿Qué pasó aquí?! - gritó la señorita con las manos levantadas con un gesto de desesperación y terror - ¡MI JEFE ME VA A MATAR SI ENCUENTRA TODO ESTO EN EL PISO!
-¡No se alarme! - respondió Gerard poniéndose los zapatos apresurado - ¡Nada va a estar así! L-lo arreglaremos - dijo mirando el piso cubierto de casacas de marca.
-¡NO TOQUEN NADA, SÓLO VÁYANSE! - gritó recogiendo todo y tratando de ponerlo en su lugar.
-¡Lo siento! - dije nervioso.
-¡Frank, vámonos de aquí! - contestó nervioso Gerard mientras me tomaba del brazo. Ambos salimos corriendo de la tienda aterrorizados por la cara de la señorita, ¡jamás vi una expresión tan terrible!
-¡¡¡Qué carajos pasó!!! - dijo Joanna mientras la sacaban de la tienda - ¡me han sacado como si algo malo...! Esperen un segundo, ¿ustedes dos hicieron algo, no es así? - preguntó mirándonos.
-Fue un accidente - dije bajando la cabeza - lamento haber arruinado tu compra, Jo.
-¡No puedo creerlo! Te invité para que me ayudaras a escoger un vestido, ¡y en lugar de eso me lo quitas! Estaba a punto de comprarlo - dijo con decepción - pero la loca histérica esa, me tomó del brazo y me echó.
-Pero...
-¡Cállate Gerard! - dijo enojada - ...estoy muy enojada contigo, Frank.
-Ya te lo he dicho, fue un accidente, en serio.
-Y no me duele tanto por el vestido, ¡si no porque no hay otra tienda donde buscar!
-Justo eso quería decir, yo...
-¡Cállate! - gritó Jo a Gerard - era un vestido tan bonito, precioso, ¡y tú me quitaste la oportunidad de usarlo en la fiesta, Frank!
-No quise quitarte la chance de usarlo, ¡rayos, créeme! Sucedió tan rápido... - contesté enojado.
-Bueno sí me dejan decir algo, yo...
-¡Qué te calles, Gerard! - gritó nuevamente Joanna.
-¡Cállense todos! - grité - por favor, deja de echarme la culpa por algo que yo no quise hacer - dije mirando a Jo - y tú, Gerard, habla de una vez.
-Gracias, Frank - respondió con gesto cansado de intentar hablar - quería decir que yo conozco una tienda igual a esta, donde venden modelos parecidos a los que hay aquí. Sí quieres, vamos a ver... ¿quién sabe y encuentras algo mucho más bonito? - propuso Gee mirando a Joanna tratando de convencerla.
-¿En serio, Gergito? - dijo Jo poniendo cara de esperanza - ¡Wow, vamos entonces! ¿Dónde es?
-Es... la tienda esa que está ubicada al lado de la fuente - señaló Gerard con el dedo.
-¡Oh por Dios, se ve fabulosa! - respondió Joanna corriendo hacia la tienda.
-Buen trabajo, Gergito - dije riendo - por lo menos la tranquilizaste un poco.
-Ja,ja sí, por lo menos - respondió riendo - una cosa... sabes lo tanto que me cae de mal que me digan Gergito, ¿verdad?
-Sí, lo sé - dije sonriendo - justo por eso te llamo así.
-¿A sí? - contestó con una sonrisa diabólica Gerard.
-Sí - dije mirándolo.
-Está bien - dijo mirándome sonriendo - supongo que Gergito no es tan malo después de todo... ¿cierto, Frodo? - respondió mirándome con una sonrisa.
-¡Oh no, Gerard, odio el nombre Frodo!
-Ya lo sé, justo por eso te llamo así - dijo mirándome mientras sonreía.
-Ja,ja,ja - reí mientras lo miraba.
-Oye, ahora que lo pienso... ¿Y Ray, irá también?
-¿Ray? Sí, claro el también irá... ¡Rayos, Raymond! - dije recordando.
-¿Qué pasa con Ray, Frank? - preguntó curioso Gee.
-Nada, es sólo que me pidió un vaso de agua y se me olvidó llevárselo.
-Oh... - respondió Gerard - al menos de sed, no morirá - dijo sonriendo.
-Ja,ja, sí.
-¡CHICOS! - gritó mientras volvía Joanna con una bolsa de compras en la mano - ¡ya encontré mi vestido ideal! - dijo emocionada - ¡mucho más bonito del que había visto!
-¿En serio? - respondí mirando la bolsa que traía - pues me alegro, supongo que ahora estás feliz.
-¡Sí! muy feliz - contestó mirándome mientras sonreía - ¡y todo gracias a Gerard! - dijo abrazándolo.
-De nada, Jo - respondió Gerard mientras me miraba con gesto de incomodidad - no es nada...
-Es bueno saber que ya encontraste algo para ti, Jo... pero, ¿y Gerard?
-¿Yo? respondió mirándome confundido - No, no... yo tengo muchos pares de zapatos en mi habitación, no es necesario... sólo vine a probarme unos por si encontraba algo mejor.
-¿Seguro, Gee? - pregunté mirándolo desconfiado - si quieres podemos buscar unos.
-No, estoy seguro, Frankie.
-Como quieras. Siendo así, ya nos podemos ir - respondí mirando mi reloj pulsera - la fiesta va a comenzar en un par de horas, y creo que todos necesitamos arreglarnos.
-Es cierto - dijo Gerard - es mejor que volvamos.
-¡Vamos! - respondió Joanna recogiendo su bolsa con entusiasmo. Los tres regresamos al edificio pensando en la fiesta. Jo por su parte con su nuevo vestido, Gerard por su lado tendrá que organizar los últimos detalles antes de que todo comience, y yo extasiado esperando el momento de ir con Gerard. Debo decir que lo noté muy amable, demasiado a decir verdad. No es que me incomode, para nada, si no que me hace sentir muy bien. Pero lo digo por él, no es común esa actitud en él. Ya sé que siempre a sido buena onda conmigo, pero hoy lo sentí el doble de buena onda.
Cuando llegamos, ya todos estaban preparándose para la fiesta. Menos nosotros. Gerard se despidió y entró en su cuarto para arreglarse y arreglar lo de la fiesta, mientras Jo y yo entramos a nuestro cuarto.
-Dime si no es precioso, Frankie - comentó Joanna mientras sacaba el vestido del empaque.
-Está muy bonito - contesté - de seguro te verás muy bien.
-Ay, ¡gracias! y... perdóname por lo que dije - respondió mirándome - supongo que me enojé de más contigo, no debí de hacerlo.
-No hay problema - dije sonriendo - lo importante es que ya todo pasó.
-Es cierto - respondió mirándome sonriendo - oye, ¿me disculpas? Comenzaré a vestirme, estaré en el baño de la izquierda para que puedas ocupar el otro.
-Seguro - contesté - tómate tu tiempo. Todos se fueron a preparar, mientras yo, no sabía por donde empezar. Yo no me preocupo mucho por usar algo extravagante, con un buen par de zapatos, una camiseta, una chaqueta y un pantalón, me conformo.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario