-Así que te olvidaste de mí... - dijo una voz tocando mi espalda.
-¿Yo? - respondí volteando - Oh, ¡Ray! Lo siento mucho, verás... Alex y yo conversamos y bueno, luego vino Joanna y me llevó a la tienda de ropa, todo sucedió muy rápido, y me olvidé del vaso de agua.
-No te preocupes, Frank - dijo sonriendo - ahora lo que sí me interesa saber, es de lo que tú y Alex hablaron, ¿para qué te habló ese patán?
-Bueno... - dije sentándome - me habló de algunas cosas sobre Gee.
-¿Sobre Gerard? - preguntó confundido.
-Ajá... sobre él.
-¿Y de qué habló?
-Amm, me dijo algunas cosas que no sabía. Me habló sobre lo que él pensaba de nosotros y nuestra amistad.
-¿Estás seguro de lo que me dices? Noto algo extraño en ti.
-Pues a decir verdad le dije lo que sentía por Gerard...
-¿Que tu le dijiste qué? Frank, ¡¿por qué?! ¿Que no te das cuenta de lo hiciste? ¡Gerard se enterará!
-No me importa, creo que ya es tiempo de dejar las mentiras de lado, porque esto ya no da para más.
-Opino lo mismo - respondió pensativo - ¡pero eso se lo debiste decir a Gerard, no a él!
-Ya lo sé, pero me forzó a decirlo.
-Ese es el hijo del mismísimo mal, en serio, amigo - dijo enojado - pero, dejemos al niño ese de lado... ¡Yo también tengo que decirte algo muy importante y que te alegrará la vida!
-¿En serio, qué cosa?
...
-¿Está todo listo? - preguntó Gerard acomodándose la camiseta.
-Sí... todo está listo - respondió Alex - supongo que tú y Iero también.
-Así es - contestó sonriendo.
-Sabes, hace unas horas atrás hablé con él.
-¿De qué hablaron? No me digas que lo insultaste nuevamente.
-Lamentablemente no - dijo pensativo - pero si me confesó algo.
-¿Confesar? ¿Qué cosa te confesó? - preguntó mirando a Alex.
-Primero contéstame algo, ¿tu le mentiste acerca del sueño a Frank, no es así? Él me dijo que le comentaste sobre un sueño con tu hermano Mikey.
-¿Cómo lo sabes? - preguntó asustado.
-Yo le dije todo, Gerard.
-¿Todo? ¡¿Todo de qué?!
-La verdad - respondió con ojos diabólicos - pero, él también dijo toda la verdad.
-¿Qué verdad? ¡Sé claro!
...
-Gerard... te dijo... que me ama...
-Sí, me lo confesó mientras hablábamos a solas - contestó Ray mirando a Frank.
-¡Esto lo más hermoso y fantástico que me pudiste haber dicho! Pero, ¿tú le dijiste a Gerard lo que yo sentía, Raymond?
-Por supuesto que no... - respondió nervioso.
-No te creo, ¡tú le dijiste algo! ¿No es así?
-¡Está bien, sí! - contestó con una sonrisa nerviosa - pero, fue sin querer.
-...Gracias - respondí mirándolo con enojo.
-Fue sin querer, pero, ¿qué importa? Tú ya sabes lo que él siente, y él también sabe lo que tú sientes.
-¿¡ÉL SABE!?
-Yo creo - contestó - de seguro ahora mismo Alex debe de estar hablando con él.
-Deben ser puras mentiras lo que me has dicho, Raymond.
-¡No! en serio.
-Pues quiero escucharlo de su boca, hasta entonces no creeré en nada de lo que me digas.
...
-¿Qué más pruebas quieres? - respondió Alex aburrido.
-Ya te lo dije, hasta que el mismo Frankie no me lo diga en mi cara, no creeré nada de ti.
-Como quieras - contestó Alex. Mejor olvidemos este tema tan tonto, y vámonos a la fiesta de una vez por todas, en la camioneta del chico gordo que quisiste golpear - dijo mirando a Gerard con intención malévola.
-Vaya, iré en el mismo auto que esa bola de grasa, genial - respondió saliendo de la habitación con Alex.
...
-¡Rayito! - gritó Jo mirando a Raymond - qué bien te ves - dijo coqueta. Traía el vestido que se había comprado en la tienda. Blanco, bastante elegante pero, muy... ¿exhibicionista? No sé como describir eso.
-Eh, muchas gracias, ni qué decir te ti - respondió incómodo, pero nuevamente mirándola muy... atento.
-¿Ustedes irán juntos, no? - pregunté mirando a Ray tratando de sacarlo de su atención hacia Joanna.
-¿Juntos? - contestó asustado.
-¡Sí! - contestó sonriendo Jo - ¿verdad, Ray?
-Es que... amm, sí, claro - respondió muy incómodo mirándome.
-Te espero abajo en el coche, Raymonsito - dijo saliendo del cuarto.
-Wow, eres todo un semental - dije riendo.
-¡Oh, cállate! Siempre me tocan las peores, sueño con ir a una fiesta con mi Pamela Anderson.
-Ja,ja,ja eso está un poco difícil, ¿no lo crees? - respondí sonriendo.
-Ya lo sé - contestó con aire de decepción - pero nada es imposible en esta vida.
-Es cierto - dije tocando su hombro.
-¿Van a ir a la fiesta o qué? - preguntó Emma por detrás.
-¡Claro! - respondí entusiasmado.
-¿Y qué hacen aquí cotorreando? Apúrense y suban al coche rojo, ese es el nuestro - dijo Emma saliendo.
-¿Viste? Tanto hablar nos ha atrasado, vamos - contestó Raymond mientras me tomaba del brazo.
-Vamos - respondí emocionado por llegar. Bajamos las escaleras y salimos para subirnos al automóvil. Sólo estaba el nuestro, ya que los otros se habían ido. ¿Con qué cara voy a saludar ahora a Gerard? Me siento apenado, aunque a la vez extasiado. Sólo espero que haya valido de algo ilusionarme con este día.
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario